viernes, 16 de julio de 2010

Chiiiste!! Chiiste!!: La Seleccion Mexicana VS Equipo Brasileño De Segunda

 


   La selección mexicana de futbol
se iba a enfrentar a un equipo brasileño de segunda división.
El capitán carioca les dijo a sus jugadores: “-
Quédense en el
hotel, muchachos. Conocemos al conjunto de México, y
sabemos que no es
muy bueno. Yo solo puedo jugar contra los mexicanos, y ganarles
“.
Los jugadores le pidieron que por lo menos se hiciera acompañar del
portero del equipo,
pero él les contestó que precisamente ese jugador
era el que menos se necesitaba en los encuentros contra los mexicanos, e
insistió en jugar él solo contra la selección azteca.


  Los brasileños, pues, se quedaron en el
bar del hotel, y ahí se pusieron a beber alegremente mientras su capitán
enfrentaba sin ayuda al equipo mexicano. Uno de los muchachos calculó
que había concluido ya el primer tiempo, y le pidió al encargado del bar
que encendiera la tele, a ver cómo iba el juego. En ese momento estaba
diciendo el comentarista mexicano: “-Al finalizar el primer
tiempo, Brasil le gana a México por un gol a cero. ¡Nuestros aguiluchos
están cayendo con la cara al sol! ¡Parece, amigos, que nos estamos
encaminando a otra gran victoria moral!
“. El portero brasileño
comentó muy pensativo: “-Un gol a cero… No es mucha diferencia.
Ciertamente nuestro capitán está jugando él solo contra los once
mexicanos, pero a juzgar por el marcador yo pensaría que no se está
empleando a fondo
“.


  Siguieron bebiendo y charlando los del
equipo de Brasil. Cuando supusieron que había terminado ya el segundo
tiempo, encendieron otra vez el televisor. Ahora el comentarista
mexicano se oía entusiasmado, eufórico. “-¡El partido ha
terminado en empate, señoras y señores! Brasil: un gol. México: ¡¡¡un
golaaaazo!!! ¡Nuestros ratoncitos verdes hicieron la hombrada de
empatarle el juego al futbolista brasileño! ¡Faltando un minuto para que
el árbitro silbara el final del partido, cayó el gol de la igualada!
¡Ya me imagino cómo estará en estos momentos el Ángel de la
Independencia, aleteando con las alas sobre la muchedumbre de la
multitud de aficionados que festejan la grandeza de esta heroica hazaña,
que seguramente quedará inscrita con letras de oro doradas en la
historia del deporte mexicano!
“.


  Poco después, el capitán brasileño llegó
al hotel. Se veía muy avergonzado. “-Perdónenme, muchachos -se
disculpó con la cabeza baja frente a sus jugadores-. Les fallé
“.
“-No digas eso -trató de consolarlo uno-. Tú solo te
enfrentaste a los once jugadores mexicanos, y aun así conseguiste un
meritorio empate. Al terminar el primer tiempo ibas ganando. Te
igualaron el marcador, es cierto, pero de ninguna manera nos fallaste
“.
“-Si les fallé -responde con tristeza el capitán-. Por tonto me
hice expulsar a los cinco minutos del segundo tiempo. Tarde o temprano
los mexicanos tenían que anotar el gol del empate
“.


Autor: Armando Fuentes Aguirre

Publicado: El Norte, 22 de julio del 2009.

No hay comentarios:

Publicar un comentario